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martes, 1 de febrero de 2011

PREVENCION EN COCINAS INDUSTRIALES


 Obviamente en las cocinas se conjugan la mayoría de los riesgos de incendio del hotel por ello debemos ser mucho más escrupulosos a la hora de la prevención en estas áreas, teniendo en cuenta diversas recomendaciones.

1º - No debemos descuidar la instalación de gas, que debe discurrir por zonas lejos de los focos de calor; dispondremos de al menos una llave de corte en el interior de la cocina a distancia suficiente de los puntos de fuego para poder accionarla sin riesgo caso de incendio, pero que no esté demasiado alejada como para que al cierre quede gran cantidad de gas acumulado dentro de la tubería entre la llave y el conato de incendio, dicha llave estará perfectamente visible, identificada y localizada por el personal de cocina, seguridad y mantenimiento, figurando además su localización en los planos adjuntos al Plan de Emergencia     Las tuberías estarán identificadas (por lo general de amarillo.    La zona de la cocina poseerá ventilación adecuada en los niveles inferiores, a la altura del suelo evitando así la acumulación explosiva de gas.    Es conveniente colocar detectores de gas que corten automáticamente el flujo de combustible ante un escape; mantenimiento incluirá en su calendario repasar periódicamente toda la instalación, desde el tanque hasta los quemadores, interviniendo ante el primer síntoma de fuga, mezcla inadecuada aire/gas o funcionamiento anómalo.

            2ª - Desgraciadamente, el personal de cocina, no siempre es consciente de los peligros con los que trabaja, haciendo de la rutina su principal traidor, a menudo dejan los pilotos de los fuegos encendidos evitando así tener que encender los fogones al día siguiente, por ello, seguridad, debe mantener en sus protocolos de cada noche la rutina de cerrar las llaves generales de gas.   

            Las campanas de extracción son otro de los habituales enemigos potenciales de la seguridad es aquí donde la limpieza se lleva de la mano con la prevención de incendios, es habitual limpiar escrupulosamente las campanas de extracción de humos, por desgracia, no siempre se mantiene esta costumbre con el resto de la conducción de humos limitando la higiene a lo visible.   Las grasas acumuladas en el interior de las tuberías, por el efecto del calor tienden a licuarse haciéndose así fácilmente combustibles ante cualquier detonante (por ejemplo una sartén prendida) proporcionando una ruta idónea al incendio por encima de los sistemas automáticos de extinción; el personal de limpieza o empresas especializadas deberán limpiar periódicamente estos ductos.

            Al igual que en el resto del hotel prestaremos atención a las centralizaciones eléctricas, cuadros, conexiones, empalmes etc. La presencia de electricidad y agua aconseja la colocación de diferenciales y tomas de tierra.

            Por lo general, el descuido, desidia y desorden de una cocina suelen ser el requisito previo a cualquier accidente, tanto de incendio, laboral, como sanitario.

3º - La cocina contará con señalización de evacuación de ser necesaria, carteles de no fumar y riesgo eléctrico donde lo haya.    Dispondrá además de iluminación de emergencia suficiente que garantice las operaciones de apagado de equipos y evacuación.

4º - Al ser una dependencia especialmente peligrosa y estar desatendida en diferentes periodos del día, es aconsejable la colocación de detectores adecuados conectados a una central de alarma.

5º - Las puertas serán fácilmente practicables abriéndose en sentido de la marcha de evacuación, se evitará la colocación de obstáculos en estas rutas que figuraran en los planos adjuntos al Plan de Emergencia (al menos dos).

6ª - El personal de la cocina se abstendrá de vestir indumentaria especialmente combustible (por ejemplo fibras sintéticas, plásticos o poliéster).

7º - Evitaremos la acumulación de productos que produzcan gases inflamables, alcoholes, limpiadores, aerosoles que se almacenarán en habitaciones frescas, ventiladas lejos de contactos eléctricos o llamas.

MEDIOS DE EXTINCION DE INCENDIO EN COCINAS:

            Como mencionamos habitualmente, la prevención es el primer y mas eficaz sistema contra incendio, por ello debemos tener “ojo avizor” en minimizar los riesgos.    La capacitación y concienciación del personal del área es la siguiente herramienta con la que contaremos, tras el van los equipos de extinción mas o menos adecuados según la tipología del incendio.
            Los sistemas automáticos, tanto de “CO2”, sistema “K” o similares, ofrecen una solución en el área de cocción rociando elementos inocuos para el consumo humano sobre las llamas, habitualmente se complementan con un mecanismo de corte de gas y disparan por sobretemperatura o acción manual.
            Las Mantas Apagafuego son especialmente útiles en las cocinas además de económicas, extendidas sobre focos concentrados de fuego (por ejemplo sartenes en llamas) lo extinguen por asfixia, son muy útiles para envolver personas en llamas, deben estar accesibles y cerca de los fogones, figurando además su localización en los planos adjuntos al Plan de Emergencia.
            Los extintores portátiles, contienen a su vez CO2, agentes limpios o similares inocuos para el consumo humano deben hallarse lejos de las zonas de excesivo calor, accesibles y próximos a los fogones, figurando su localización en los planos adjuntos al Plan de Emergencia. Jamás utilizaremos polvos  polivalentes ABC o similares, puesto que no son aptos para el consumo humano y deberíamos tirar todos los alimentos expuestos y limpiar escrupulosamente toda el área, destinaremos estos equipos a las zonas de carga y descarga de vehículos donde es probable el incendio del motor de un vehiculo en ralentí o en los accesos a los comedores a los que protegen.                      Descartamos a su vez el uso de agua salvo ocasiones muy concretas o vaporizada, pues corremos el riesgo de extender más aun el fuego si este involucra combustibles líquidos (por ejemplo grasas o aceites) de todas formas tendremos presente cortar la electricidad si fuere el caso para evitar accidentes de electrocución, por ello además de ubicar la situación de los B.I.E.s en los planos adjuntos al Plan de Emergencia señalaremos e identificaremos la localización del interruptor general de la zona.

            En las cocinas debemos ser muy cuidadosos puesto que el fuego encuentra la facilidad para cobrar grandes dimensiones, suelen estar contiguas a zonas del hotel muy pobladas como son los comedores y próximas a los depósitos de gas a los que dedicaremos un artículo en otra ocasión.

PLAN DE EMERGENCIA DE INCENDIOS PARA HOTELES TIPO RESORT


 A la hora de ponernos al frente de la seguridad contra incendios de un hotel debemos tener presente de que nuestro margen de reacción es bastante pequeño, la edificación ya está hecha, a menudo siguiendo más criterios estéticos y económicos que de seguridad, por lo tanto la mayor parte de las instalaciones o mejoras que pudieran ayudarnos sería muy costoso llevarlas a cabo, más aun a pesar de ello, podemos  emprender nuestra tarea consiguiendo crear un ambiente seguro a nuestro alrededor.

            Cuando se produce un incendio, aunque podamos extinguirlo de forma eficaz y exitosa ya realmente ha habido un fracaso, por pequeño haya sido el conato, fallo la fundamental de las herramientas contra incendio “la prevención” nuestra principal atención ha de estar en todo aquello que pueda producir o propagar fuego, no solo con medios técnicos, si no y sobre todo en concienciar y facilitar información a nuestros huéspedes y compañeros; prácticas y conductas que a menudo habituales son el principio de toda catástrofe; para ello nos valdremos de letreros en las áreas de riesgos especiales, consignas tras la puertas de las habitaciones y formación específica de cada empleado para crear en su puesto de trabajo un entorno seguro velando cada cual por los riesgos que acechan a nuestro alrededor y dándole uso al “sentido común”.

           La prevención es también la herramienta que puede ayudarnos a enfrentarnos al fuego una vez producido, llevamos muchos años estudiando el fuego como para no saber como se desarrolla, que ayuda o dificulta su aparición y desarrollo,  gracias a la prevención contaremos con un plan de emergencia que nos dictará los pasos a seguir ante la crisis, gracias a la prevención nuestro personal estará capacitado para enfrentarse al incendio de una forma eficaz y segura, gracias a la prevención habrá medios suficientes y en perfecto estado en las áreas de especial riesgo, en definitiva deberemos tenerlo todo previsto si queremos tener éxito en esta lucha.


            Aceptando, que ya tenemos un conato entre manos, la siguiente premisa a tener en cuenta es la transmisión de la información,  todo gran incendio comenzó por uno pequeñito y fue el tiempo el que permitió que se desarrollara hasta cobrar magnitud suficiente, por ello es importante no permitirle cobrar esa ventaja, debemos contar con medios (detectores, sistemas de alarma, etc.), protocolos de actuación, realización de simulacros, que nos permitan reducir al mínimo el tiempo de reacción ante cualquier conato.

            También debemos tener presente dotar a nuestro establecimiento de medios suficientes y sobre todo estratégicamente ubicados que junto con la preparación de todo el personal permitan a cualquier empleado valorar y actuar frente a ese pequeño fuego de una forma eficaz y segura, un consejo para ello sería estudiar concienzudamente aquellas zonas de riesgo equipándolas de los medios adecuados para sus características (medios automáticos o no).

            Una vez desarrollada la crisis, es importante empezar minimizando perdidas, la primera la vida, dispondremos por todas las instalaciones suficiente iluminación de emergencia, señalización de rutas de escape, esquemas, recomendaciones, señales lumínico-acústicas, protocolos y preparación de equipo humano para garantizar la evacuación de todas las personas innecesarias de la zona en riesgo.
         Otra cuestión a tener presente antes de luchar contra el fuego es la tranquilidad, la histeria suele tener catastróficas consecuencias, la capacitación y previsión nos ayuda a conseguir esta paz de espíritu.     Primero analicemos la situación identifiquemos lo que ocurre exactamente, identifiquemos el tipo de fuego y los riesgos aledaños para saber como atacarlo sin correr excesivos riesgos.
    Por ejemplo. Si es en una cocina lo principal sería cerrar el suministro de gas, si es un combustible líquido puede ser más eficaz simplemente cubrir el recipiente con una tapa o manta apaga fuego, si vamos a usar agua deberemos cortar la electricidad de la zona, por lo cual contaremos con iluminación complementaria de ser precisa, si estamos en un área de alimentación o equipos electrónicos puede ser mas aconsejable el uso de CO2 para no dañarlos, si por el contrario estamos en el exterior puede que el viento disperse el gas del extintor siendo más útil el polvo químico, son muchas las cosas que deberemos tener previstas antes de aproximarnos al fuego y poco juego nos queda para la improvisación.

   Como vemos, la “prevención” vuelve a ser la herramienta indispensable frente a esta o cualquier otra crisis, herramienta que plasmaremos en un documento, piedra angular de la seguridad de nuestro hotel el “PLAN DE EMERGENCIA CONTRAINCENDIOS”, en el recopilaremos todo lo que tenga que ver con el fuego en el hotel, documento que actualizaremos constantemente para mantenerlo en vigor y será conocido por todos aquellos involucrados en la seguridad contra el fuego. 

El Plan de Emergencia pretenderá que cualquier actuación de la que pueda derivarse lesiones para las personas, daños a las instalaciones, interrupción de las actividades o degradación del medio ambiente, tenga los menores efectos posibles sobre todos ellos.

El proceso de creación de un Plan de Emergencia supone:

1.- La identificación y la evaluación de los riesgos potenciales posibles.
2.- El inventario de los medios de protección existentes.
3.- El establecimiento de la organización más adecuada de las personas que deben intervenir, definiendo las funciones a desarrollar por cada una de ellas en el transcurso de las diferentes emergencias posibles, estableciendo la línea de mando y el procedimiento para iniciar las actuaciones cuando se produzca la alarma.
4.- Y por último, la Implantación del Plan de Emergencia, esto es, su divulgación general entre los empleados.

Lo dividiremos en los siguientes apartados.

 -Documento número 1: EVALUACIÓN DEL RIESGO.
Enuncia y valora las condiciones de riesgo de los edificios e instalaciones en relación con los medios disponibles.
 -Documento número 2: MEDIOS DE PROTECCIÓN.
Determina los medios materiales disponibles.
 -Documento número 3: PLAN DE EMERGENCIA.
Se definen los diferentes equipos y sus funciones, así como los Planes de Actuación para cada uno de ellos y las condiciones de uso y mantenimiento de las instalaciones.
 -Documento número 4: IMPLANTACIÓN.
Consiste en el ejercicio de divulgación general del Plan, realización de la formación específica, así como su revisión cuando proceda.
-Documento número 5: PLANOS Y ESQUEMAS.
Conjunto de planos y esquemas de situación de todo aquel material relacionado con el Plan de Emergencia así como de distribución General del Hotel Salidas de Emergencia y Plano de Situación.

Se considera que las situaciones más destructivas y desgraciadamente, las más frecuentes, son los incendios. También se considera que si el edificio está adecuadamente preparado para hacer frente a un incendio, será posible adaptarlo para hacer frente a cualquier otro tipo de Emergencia. En la práctica, la mayor parte de los Planes de Emergencia se basan en estos criterios.   Su efectividad dependerá del interés que pongamos en su Implantación, así como del grado de conocimiento que de la Organización de Emergencia, Línea de Mando y Procedimientos Operativos incluidos en el mismo, tengan tanto las personas involucradas como todo el personal de la Empresa.

            Este Plan deberá estar especialmente adaptado a las condiciones y medios disponibles en su establecimiento en la actualidad, por ello, para mantener su vigencia, es necesario adaptarlo en la medida que haya cambios que lo afecten, sea en la organización del plan, nuevos medios o riesgos.

 -OBJETIVOS Y FINALIDAD:

El Plan de Emergencia pretende conseguir que cualquier incidente que pueda afectar a nuestras instalaciones tenga una influencia mínima o nula sobre:
1.- Las personas (clientes, proveedores y empleados).
2.- Las propias instalaciones.
3.- La continuidad de las actividades.

Para conseguirlo, debe lograrse la coordinación, en caso de Emergencia, de las personas que puedan ser afectadas por la misma y de los medios de protección existentes, de tal manera que se usen eficazmente para lograr:

1.- Una rápida evacuación de las dependencias.
2.- La extinción del incendio.
3.- La limitación de los daños materiales, por medio de:
a) El conocimiento del edificio y de sus instalaciones, la peligrosidad de los      distintos sectores y los medios de protección disponibles.
b) Garantizar la fiabilidad de todos los medios de protección y las instalaciones generales.
c) Evitar las causas origen de las Emergencias.
d) Disponer de personas organizadas, formadas y adiestradas que garanticen rapidez y eficacia en las actuaciones a emprender para el control de las Emergencias.
e) Tener informados a todo el personal de la institución de cómo deben actuar ante una Emergencia y en condiciones normales para su prevención.

La confección y desarrollo del “plan de emergencia” supone un gran esfuerzo tanto por parte de la organización del hotel como por nosotros mismos pero nos ayudará a mantener nuestro establecimiento seguro.    Cuenten con nuestra colaboración y experiencia para desarrollarlo.

            Poco más por ahora.          Esperamos comentarios, experiencias y sugerencias para completar este escrito en sucesivas publicaciones.